Riesgos cubiertos
- Incendio y explosión
- Robo y vandalismo
- Daños por agua
- Vientos huracanados
- Granizo y tormentas
- Terremotos
- Daños eléctricos
- Rotura de cristales
- Gastos de remoción de escombros
- Gastos de alojamiento temporal
Edificios, inventario, equipo y existencias — frente a incendios, robos, fenómenos naturales y los riesgos del día a día en el lugar de trabajo.
El error más caro en una póliza de propiedad no es elegir mal la aseguradora: es declarar un valor por debajo del real. Si aseguras en 60 y el bien vale 100, la mayoría de las pólizas aplican esa misma proporción a cualquier pérdida — incluso a una parcial. Un daño de 10 se indemniza como 6. Es la regla proporcional, y sorprende a mucha gente justo cuando ya no se puede corregir.
De ahí que la primera decisión sea el criterio de valuación. Valor de reposición paga lo que cuesta reponer el bien nuevo hoy; valor real descuenta depreciación. La prima del segundo es menor y la indemnización también, y en equipo importado la diferencia se amplía con el tipo de cambio.
La pérdida material, además, rara vez llega sola. Un incendio detiene la operación, y esos meses sin ingresos suelen costar más que reconstruir. La interrupción de negocio es la cobertura que convierte una póliza de propiedad en protección real del patrimonio del negocio.
Pérdidas de ingreso mientras la operación está detenida por un siniestro.
Costos adicionales para mantener la operación durante la contingencia.
Productos perdidos por fallas en refrigeración o conservación.
Cobertura especial para servidores, equipo informático y electrónica.
Efectivo, cheques, documentos valiosos y valores en custodia.
Daños a inmuebles arrendados que la empresa ocupa.
Daños a terceros por accidentes ocurridos en tus instalaciones.
Obras y ampliaciones — proyecto cubierto durante la ejecución.
Mercancía en tránsito entre tus instalaciones y tus clientes.
Cotiza tu seguro de propiedad en minutos. Una sola decisión, doce aseguradoras detrás.