Errores y omisiones profesionales
Un dictamen, un diseño o una asesoría que resulta equivocada. La reclamación se mide por la pérdida económica del cliente, no por tus honorarios.
Consultoras, despachos, contadores y firmas técnicas — frente a errores profesionales, demandas de clientes y riesgos cibernéticos.
Las pólizas de responsabilidad profesional operan por reclamación hecha: responden por lo que te reclaman durante la vigencia, sin importar cuándo prestaste el servicio, siempre que el trabajo sea posterior a la fecha de retroactividad pactada. Cambiar de aseguradora y aceptar una retroactividad nueva significa dejar sin cobertura todos los años anteriores de ejercicio profesional. Es el detalle técnico que más caro se paga en este ramo.
El otro punto es el desfase. Un dictamen fiscal, una auditoría o un diseño estructural se cuestionan años después de entregados, normalmente cuando la autoridad revisa o cuando algo falló. Para entonces el socio que firmó puede haberse retirado y el despacho puede haber cambiado de razón social — y la reclamación llega igual.
Además, muchas firmas descubren la cobertura por la vía comercial: sus clientes corporativos ya la exigen en el contrato de servicios, con suma asegurada mínima y evidencia de vigencia antes de liberar el primer pago.
Un dictamen, un diseño o una asesoría que resulta equivocada. La reclamación se mide por la pérdida económica del cliente, no por tus honorarios.
Cambiar de aseguradora aceptando una fecha de retroactividad nueva deja sin cobertura todo el ejercicio profesional anterior.
El trabajo se cuestiona cuando la autoridad revisa o cuando algo falla, con frecuencia años después de entregado.
Un vencimiento perdido en materia fiscal, legal o regulatoria genera un daño cuantificable y difícil de discutir.
Las firmas concentran información sensible de sus clientes. Una fuga es reclamación profesional y obligación de notificación al mismo tiempo.
Decisiones de administración de la propia firma, incluyendo prácticas laborales y gobierno interno.
Lo primero que hay que revisar no es la prima sino la fecha de retroactividad y la definición de servicio profesional cubierto. Ahí es donde una póliza barata resulta cara.
Cobertura ante errores y omisiones en servicios profesionales.
Protección frente a riesgos digitales y datos de clientes.
Responsabilidad civil para socios y directores de la firma.
Antes de mover tu póliza, revisa la fecha de retroactividad con nosotros. Una sola decisión, doce aseguradoras detrás.