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Cobertura para el sector salud.

Hospitales, clínicas, consultorios y profesionales — frente a demandas, errores médicos, daños a instalaciones y riesgos cibernéticos.

La institución y el médico no responden por lo mismo.

La confusión más cara del sector es asumir que la póliza del hospital cubre al médico, o que la del médico cubre a la institución. Son responsabilidades distintas: la institucional responde por infraestructura, personal contratado, insumos y procesos; la profesional responde por el acto clínico de quien lo ejecutó. Un mismo evento adverso puede generar ambas reclamaciones, y una póliza mal estructurada deja descubierta la que más pesa.

El expediente clínico es la otra pieza. En México la defensa de una reclamación por responsabilidad profesional se sostiene casi por completo en lo que quedó documentado: consentimiento informado, notas de evolución, indicaciones y registros conforme a la normativa aplicable. Un caso clínicamente correcto pero mal documentado se defiende mal.

Ese expediente ya es digital, lo que cambia el mapa de riesgo. Los datos de salud son información personal sensible bajo la ley mexicana, y una brecha en el sistema de expedientes obliga a notificar a los pacientes afectados además de detener la operación.

Los riesgos de la práctica clínica.

Responsabilidad profesional médica

Reclamaciones por el acto clínico, sea ante instancias de conciliación o por la vía judicial. La defensa se sostiene en el expediente, no en el resultado.

Responsabilidad civil de la institución

Infraestructura, insumos, personal contratado y procesos. Es una responsabilidad distinta a la del médico tratante y requiere su propia cobertura.

Brecha de datos de pacientes

El expediente clínico electrónico contiene datos personales sensibles. Una intrusión obliga a notificar a los titulares afectados y suele detener la operación.

Interrupción por falla de equipo crítico

Imagenología, quirófano y laboratorio. El paro no solo cuesta ingresos: obliga a derivar pacientes y a asumir el costo de esa derivación.

Daños a instalaciones y equipo médico

Equipo de alta especialidad con tiempos de reposición largos y valores de reposición que se mueven con el tipo de cambio.

Responsabilidad de directivos

Decisiones del consejo o de la dirección médica sobre acreditaciones, contratación y manejo de contingencias sanitarias.

Qué responde cada quien.

El primer paso es separar qué responde la institución y qué responde cada médico, y revisar si los especialistas externos operan con póliza propia. Ahí es donde suelen aparecer los huecos.

Coberturas principales

  • Responsabilidad profesional médica
  • Responsabilidad civil de la institución
  • Cibernético con cobertura de datos de pacientes
  • Daños materiales y equipo médico especializado
  • D&O — directores y oficiales

Beneficios adicionales

  • Cobertura para médicos adscritos y personal externo
  • Defensa jurídica y acompañamiento en conciliación
  • Costos de notificación a pacientes tras una brecha
  • Interrupción de negocio por falla de equipo crítico
  • Reposición de equipo de alta especialidad
  • Responsabilidad por servicios de laboratorio e imagenología
  • Revisión de la cobertura del cuerpo médico frente a la institucional

Las pólizas que acompañan a la institución.

Responsabilidad profesional

Cobertura para médicos, especialistas y personal clínico.

Seguro cibernético

Protección de expedientes clínicos y sistemas hospitalarios.

D&O

Responsabilidad civil para directivos de hospitales y clínicas.

Cuida a tu equipo clínico.

Cuéntanos cómo está organizado tu cuerpo médico y revisamos dónde queda el hueco. Una sola decisión, doce aseguradoras detrás.