Responsabilidad ambiental
Derrames, emisiones y afectación a suelo o cuerpos de agua. La normativa exige acreditar capacidad financiera para responder, de modo que la póliza forma parte del expediente regulatorio.
Generación convencional y renovable, transmisión y distribución — frente a riesgos operativos, ambientales, regulatorios y cibernéticos.
En varias actividades del sector —señaladamente las de hidrocarburos— la regulación exige acreditar capacidad financiera para responder por daño ambiental, y la póliza pasa a formar parte del expediente que sostiene el permiso. Eso le cambia la naturaleza: deja de ser una decisión comercial y adquiere los tiempos y las formalidades de un trámite, con el riesgo de que una renovación mal calendarizada afecte la autorización.
Luego está el activo. Una turbina, un transformador de potencia o un tren de generación tienen tiempos de reposición que se miden en meses y proveedores contados en el mundo. Por eso la interrupción de negocio pesa tanto: el equipo se repone, pero la energía que no se generó durante la espera no se recupera.
En renovables la variable adicional es el recurso. Un parque dimensiona su deuda sobre una generación estimada, y una temporada de viento o irradiación por debajo de lo proyectado afecta el servicio de esa deuda sin que haya ocurrido siniestro alguno. Es un riesgo asegurable y con frecuencia se pasa por alto.
Derrames, emisiones y afectación a suelo o cuerpos de agua. La normativa exige acreditar capacidad financiera para responder, de modo que la póliza forma parte del expediente regulatorio.
Turbinas, transformadores y trenes de generación con tiempos de reposición de meses y muy pocos proveedores en el mundo.
La energía no generada durante la espera de un refaccionamiento no se recupera. Es la pérdida que define el periodo de indemnización.
La infraestructura energética es objetivo prioritario. Un ataque a los sistemas de supervisión y control tiene consecuencias físicas, no solo informáticas.
Una temporada de viento o irradiación por debajo de lo proyectado afecta el servicio de la deuda sin que haya ocurrido un siniestro.
Redes, líneas e instalaciones distribuidas en territorio, con exposición a terceros a lo largo de todo el trazo.
Primero lo que el permiso exige, después lo que el activo requiere. Los mínimos regulatorios rara vez coinciden con el valor real de reposición del equipo crítico.
Instalaciones, plantas y equipo de la operación energética.
Protección de sistemas SCADA e infraestructura crítica.
Daños a terceros y responsabilidad ambiental derivada de la operación.
Dinos qué permiso tienes y qué equipo es crítico para tu generación. Una sola decisión, doce aseguradoras detrás.