Robo de mercancía en tránsito
El siniestro característico del sector en México. Se concentra en corredores y horarios identificables, y las medidas de control impactan directamente la prima.
Transportistas, operadores logísticos y última milla — frente a accidentes, robos, daños a mercancía y responsabilidad civil.
La responsabilidad legal del autotransportista federal está topada por la normativa mexicana, y ese tope suele quedar muy por debajo del valor real de la carga. De ahí nace la tensión comercial del sector: el embarcador exige cobertura por el valor declarado de la mercancía, no por el límite legal, y esa diferencia es exactamente lo que cubre una póliza de carga bien armada.
El robo sigue siendo el siniestro que define la operación en México. No es un evento aleatorio: se concentra en corredores conocidos, en ciertos horarios y en mercancía específica. Las aseguradoras lo saben y lo tarifican, así que las medidas de control — GPS, custodia, patios certificados, protocolos de paro — dejan de ser un gasto operativo y se vuelven una palanca directa sobre la prima.
Para el operador logístico que no es dueño de las unidades, la exposición es distinta y a veces peor: respondes por mercancía que no transportaste, almacenada en instalaciones que quizá subcontrataste. Ahí la cobertura tiene que seguir a la responsabilidad contractual, no a los activos.
El siniestro característico del sector en México. Se concentra en corredores y horarios identificables, y las medidas de control impactan directamente la prima.
La responsabilidad del transportista está topada por norma, pero el contrato con el embarcador exige el valor real de la carga. Esa diferencia se cubre o se absorbe.
Daños a las unidades, a terceros y a la carga a bordo. La responsabilidad civil por daños a terceros es la que puede exceder el valor del equipo.
Carga, descarga y estadía en patio o centro de distribución. Es donde ocurre buena parte del daño físico que no se atribuye al camino.
Respondes contractualmente por mercancía que no transportaste con equipo propio. La cobertura debe seguir al contrato, no a los activos.
Falla del equipo de refrigeración o interrupción de la cadena de frío. La pérdida suele ser total y no siempre es evidente al momento de la entrega.
Empieza por lo que firmaste con el embarcador y por tus medidas de control. El primero fija la suma asegurada; las segundas mueven la prima más que cualquier otra variable.
Cobertura especializada para mercancías en tránsito.
Cobertura integral para vehículos comerciales y de reparto.
Daños a terceros derivados de la operación logística.
Dinos qué corredores operas y qué exigen tus embarcadores. Con eso se define la póliza. Una sola decisión, doce aseguradoras detrás.